La inversión que necesitas para abrir una franquicia va más allá del precio de entrada que ves en el folleto. Incluye la cuota de franquicia, el equipo, la adecuación del local, el inventario inicial y, sobre todo, el capital de trabajo para los primeros meses.
El capital de trabajo es lo que muchos olvidan: nómina, renta, servicios, insumos y gastos operativos hasta que el negocio genere flujo positivo. En muchos casos representa entre 30% y 50% de la inversión total.
Antes de comprometerte, suma: cuota de franquicia + adecuación + equipo + inventario + capital de trabajo (mínimo 3 meses). Ese es el número real que debes tener disponible.